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Cómo preparar la piel para la primavera: claves y tratamientos en cabina
El cambio de estación supone un reto para la piel, que debe adaptarse a nuevas condiciones ambientales como el aumento de la temperatura, la exposición solar o la polinización. En este contexto, el profesional de la estética juega un papel clave a la hora de preparar la piel y mantener su equilibrio.
Con la llegada de la primavera, no solo aparecen síntomas como la astenia o las alergias, sino también alteraciones cutáneas derivadas de estos cambios. Según explica Pilar Gaudí, facialista y directora de los centros Nina Merli en Granada, la piel es uno de los primeros órganos en acusar esta transición estacional.
Adaptación de la piel al cambio de estación
El paso del invierno a la primavera implica un cambio significativo en las condiciones ambientales. La piel pasa de un entorno frío y seco a otro con temperaturas más suaves, lo que puede provocar un aumento de la producción sebácea.
Este desequilibrio puede traducirse en la aparición de acné, eczemas o brotes en pieles sensibles o con tendencia reactiva. Además, durante esta época también son frecuentes afecciones como rosácea, dermatitis atópica, irritaciones, picazón o la aparición de arañas vasculares debido a la vasodilatación.
A ello se suma la necesidad de extremar la precaución ante las primeras exposiciones solares, ya que la piel se encuentra especialmente vulnerable tras el invierno.
Rutina facial para equilibrar la piel
Para preparar la piel de forma adecuada, Pilar Gaudí recomienda una rutina estructurada que permita limpiar, equilibrar y proteger el tejido cutáneo.
- Doble limpieza: comenzar con un aceite micelar para una limpieza superficial y continuar con una leche limpiadora o gel para una limpieza más profunda.
- Tonificación: aplicar un tónico adaptado al tipo de piel para equilibrar el pH y mejorar la absorción de los productos posteriores.
- Hidratación: utilizar una crema facial junto con el contorno de ojos para mantener la piel nutrida.
- Exfoliación: realizar una exfoliación cada 7-10 días, preferiblemente con ácidos glicólico o málico, para eliminar células muertas.
- Protección solar: imprescindible para prevenir daños y mantener la salud cutánea.
Este protocolo permite mantener la piel en equilibrio y prepararla frente a los cambios propios de la estación.
Tratamientos en cabina para potenciar los resultados
Más allá del cuidado domiciliario, el trabajo en cabina resulta fundamental para optimizar el estado de la piel y potenciar los resultados.
Entre las propuestas más destacadas, Pilar Gaudí señala dos tratamientos con tecnología Indiba:
- Hydrafacial ONA de Indiba: tratamiento de limpieza profunda que exfolia suavemente, nutre, potencia la luminosidad mediante tecnología LED, hidrata con ácido hialurónico y contribuye a tonificar la piel mediante electroestimulación.
- Radiofrecuencia facial con Indiba: técnica que mejora la firmeza y la elasticidad de la piel, aportando un efecto luminoso desde la primera sesión, sin dolor ni marcas visibles.
Ambos tratamientos permiten trabajar la piel de forma integral, mejorando su calidad, luminosidad y firmeza en un momento clave del año.
El papel del profesional de la estética
La primavera marca el inicio de una etapa en la que la piel requiere un enfoque más equilibrante y preventivo. En este sentido, el profesional de la estética se posiciona como una figura clave para diagnosticar las necesidades de cada piel, adaptar los protocolos y recomendar tratamientos específicos.
Preparar la piel para el cambio de estación no solo mejora su aspecto, sino que también contribuye a mantener su salud a largo plazo, anticipándose a posibles alteraciones y optimizando su respuesta frente a factores externos.