Así lo explica Centros Nina Merli, de la mano de Pilar Gaudí, facialista y directora de sus centros en Granada, quien subraya la importancia de trabajar la oxigenación cutánea como base de una piel sana, luminosa y protegida frente a la polución.
La falta de oxigenación celular no solo afecta a la salud general de la piel, sino también a su apariencia. Entre las alteraciones más habituales asociadas a una oxigenación deficiente se encuentran la aparición de arrugas prematuras, poros dilatados que se ensucian con facilidad, deshidratación, tono apagado, manchas y pequeñas imperfecciones.
"Además de la pérdida de luminosidad, aparecen irritaciones, rojeces y un tono menos uniforme. La piel se vuelve más rugosa y flácida al tacto. Por eso es tan importante oxigenarla: mejora su aspecto, se ve más sana y tonificada y, con el tiempo, se observa una disminución de las arrugas y un aumento del colágeno", explica Pilar Gaudí.
En cabina, los tratamientos oxigenantes aportan un doble beneficio: por un lado, incrementan la oxigenación de la piel y, por otro, la protegen frente a la contaminación ambiental. Se trata de protocolos de aproximadamente 50 minutos, cuyos efectos pueden apreciarse desde la primera sesión.
No obstante, para lograr resultados más intensos y duraderos, se recomienda trabajar en protocolos de cuatro sesiones, especialmente en pieles apagadas, desvitalizadas o sometidas a altos niveles de estrés oxidativo.
Para maximizar la eficacia de los tratamientos oxigenantes, desde Nina Merli recomiendan integrar una limpieza facial previa en la misma sesión. Este paso activa la renovación celular, elimina toxinas y células muertas y deja la piel en un estado óptimo para recibir los activos del tratamiento posterior.
"Una piel limpia y equilibrada es mucho más receptiva. La oxigenación funciona mejor cuando el tejido está preparado", señala la especialista.
Además del trabajo en cabina, el profesional puede educar al cliente en hábitos que favorecen una correcta oxigenación cutánea:
Sobre Centros Nina Merli
Centros Nina Merli cuenta actualmente con dos ubicaciones en Granada, en la calle Luis Braille y Puentezuelas, y prevé una próxima apertura en la calle Alhamar. Sus protocolos faciales combinan técnica, bienestar y personalización, con un enfoque centrado en la salud y el equilibrio de la piel.