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Yvette Pons presenta AHA, un método que relaciona la postura corporal con el envejecimiento facial
La especialista en bioestética funcional Yvette Pons presenta AHA (Axis · Head · Aging), un método de diagnóstico que propone comprender el envejecimiento desde la biomecánica global del cuerpo, demostrando cómo la postura corporal y la posición de la cabeza influyen directamente en la evolución estética del rostro.
Tras más de tres décadas de investigación clínica y la evaluación de miles de personas, Pons plantea una nueva perspectiva en estética avanzada: el envejecimiento no es únicamente un proceso cutáneo, sino el resultado de desequilibrios estructurales que afectan a todo el cuerpo.
El método AHA se basa en estudios morfológicos, posturales y biomecánicos y parte de una premisa clara: el cuerpo funciona como una unidad integrada en la que cualquier alteración en la base —especialmente en el apoyo de los pies— repercute en toda la estructura corporal hasta llegar al rostro.
“Todo lo que es inestable desde abajo, el cuerpo lo compensa arriba”, explica Yvette Pons.
El eje corporal, origen del envejecimiento estructural
Según el método AHA, el envejecimiento facial está estrechamente relacionado con la alineación del eje corporal y la posición de la cabeza.
Un apoyo podal incorrecto puede generar compensaciones en cadena que afectan a la pelvis, la columna vertebral, el cuello y la mandíbula. Estas alteraciones posturales modifican la respiración, la tensión muscular y la oxigenación de los tejidos, provocando con el tiempo cambios visibles en el rostro y el cuello.
La investigación desarrollada por Pons identifica dos grandes patrones de apoyo podal que influyen directamente en la forma en que el rostro envejece.
Pronación
La pronación se produce cuando el apoyo del pie se inclina hacia el interior. Este patrón provoca desajustes progresivos en tobillos, rodillas y pelvis, que pierden su alineación natural y generan compensaciones en toda la estructura corporal.
Estas alteraciones afectan al diafragma y a la respiración, además de producir tensiones en la cadena miofascial posterior. Como consecuencia, la cabeza pierde su posición neutra y tiende a adelantarse.
Este patrón postural suele asociarse a signos de envejecimiento como:
- Líneas frontales estáticas: aparición precoz de arrugas en la frente.
- Líneas en el contorno de ojos: arrugas laterales en el músculo orbicular.
- Pliegues nasogenianos: mayor profundidad en el surco nasolabial.
- Descolgamiento facial: pérdida de definición en el ángulo mandibular.
- Cordones platismales: mayor tensión visible en el músculo del cuello.
- Ojeras oscuras: asociadas a una menor oxigenación de los tejidos.
- Piel apagada: falta de luminosidad y vitalidad cutánea.
Supinación
La supinación, en cambio, se produce cuando el apoyo del pie se desplaza hacia el exterior. Este patrón provoca arqueamiento de las rodillas y altera la posición de la pelvis y de la columna lumbar.
La espalda pierde sus curvaturas fisiológicas y aparecen tensiones en la musculatura cervical, la fascia pectoral y el tejido epicraneal. Como compensación, la cabeza tiende a desplazarse hacia atrás.
En este caso, los signos de envejecimiento más habituales incluyen:
- Líneas prematuras en el entrecejo: arrugas tempranas en la zona glabelar.
- Descolgamiento del párpado superior: pérdida de tono en la zona ocular.
- Líneas dinámicas nasales: conocidas como ‘arrugas del conejito’.
- Líneas en párpados inferiores: arrugas dinámicas en la zona ocular inferior.
- Líneas de expresión peribucales: pliegues alrededor de la boca.
- Volumen submentoniano: acumulación de grasa o edema bajo el mentón.
- Líneas cervicales horizontales: conocidas como ‘collar de Venus’.
- Piel deshidratada: tendencia a fragilidad capilar y pérdida de elasticidad.
La cabeza neutra como objetivo estético
El método AHA propone recuperar la posición neutra de la cabeza como base para mejorar la estética facial y la funcionalidad del cuerpo.
Desde este enfoque, la estética deja de centrarse exclusivamente en la piel para integrar factores como la postura, la respiración, la tensión miofascial y la estructura ósea. El objetivo es restaurar el equilibrio del eje corporal para mejorar la calidad del tejido y prevenir el envejecimiento prematuro.
Esta perspectiva abre nuevas vías en el ámbito de la estética avanzada, la rehabilitación postural y la prevención del envejecimiento, aportando una visión más global del cuidado facial.
Una trayectoria dedicada a la estética funcional
Con más de 30 años de experiencia, Yvette Pons es una de las figuras destacadas en el ámbito de la estética profesional. Fundadora del Institut Yvette Pons en 1996, ha desarrollado diferentes métodos propios basados en un enfoque integrador que combina ciencia, técnica y sensibilidad estética.
Entre sus aportaciones destacan terapias manuales como SULYFTH, YV-LYFTH, ROSTROLOG-YP, INFLAMMASSAGING o el programa formativo MASTELIER, además del propio método AHA.
A lo largo de su trayectoria ha formado a profesionales en España, Europa, Latinoamérica y Estados Unidos a través de su proyecto educativo Yvette Pons Training, consolidándose como una referencia internacional en estética funcional y terapias manuales.