Desde Entity, Berenice Espejo destaca el protagonismo que tendrán este tipo de tonalidades durante los próximos meses.
“El amarillo es un color vivo y alegre que nunca pasa desapercibido. Tiene la enorme ventaja de combinar con prácticamente todo, en especial tonos como el limón, el mostaza de Dijon o el flúor”, explica la especialista.
Según señala Berenice Espejo, el amarillo funciona especialmente bien en uñas cortas y cuidadas, ya que visualmente aporta sensación de mayor amplitud en la uña.
“En verano luce mucho en uñas cortas y cuidadas, ya que el amarillo da sensación de anchura en la uña”, afirma.
La experta recuerda además que este tipo de tonos requieren una atención especial durante el verano debido a factores como el cloro, el sudor o la exposición solar.
“En cuanto a su durabilidad, requiere quizás de un cuidado mayor por efecto del cloro, el sudor o el propio impacto del sol, que le afecta bastante”, añade.
Por ello, recomienda trabajar siempre con una buena base que ayude a prolongar la intensidad y el brillo del esmalte durante más tiempo.
La firma californiana propone tres esmaltes dentro de esta tendencia:
Los tres esmaltes tienen un precio de 9,80 euros.
Las manicuras estivales continúan apostando por tonos luminosos, optimistas y con efecto buena cara, donde el amarillo se consolida como uno de los colores clave del verano.
Desde versiones más suaves y cremosas hasta acabados vibrantes o perlados, la tendencia confirma una temporada donde las uñas se convierten en uno de los principales accesorios de estilo y color.