Manuel Mon

Manuel Mon: «La vanguardia, sobre todo lo que tiene que tener, es belleza»

Es difícil imaginar como detrás de un estilista con más de 30 años de experiencia como Manuel Mon, galardonado con un sin número de títulos nacionales e internacionales, podemos encontrar una persona tan cercana, con la que quieres quedarte hablando horas y horas. En Belleza Pro tuvimos el honor de hacerle una entrevista en la que nos cuenta algunas anécdotas de cómo aterriza en este sector y a quien le dedicaría los premios Fígaro a los que está nominado, en caso de ganarlos.

Belleza Pro: ¿Cómo llega Manuel Mon al mundo del estilismo?

Manuel Mon: Yo empecé de una forma circunstancial porque nunca fui una persona que dijese: “yo quiero ser peluquero”. Empecé la hostelería, y como tenía tiempo libre, entonces tenía un compañero de trabajo que su mujer estaba estudiando peluquería y me pidió que lo acompañase un día a la academia donde estudiaba su mujer, yo entré a la academia y recuerdo que vi todo aquello y pregunté: <<Oye, ¿cómo va esto, cómo funciona lo de aprender peluquería?>> Me lo explicaron y bueno, pues yo cogí y dije: <<¡Ah! Pues me apunto>>.

Recuerdo que una de mis profesoras, hoy en día es clienta, dice que se acuerda que cuando yo fui a apuntarme, le dije: “bueno, pues aunque sea solo para cortarle el pelo a mi madre y a mi hermana, pues voy a aprender”. Mira tú por dónde, hoy es mi modo de vida.

Cuando comienzo la academia comienzo como todos a poner rulos, pero en realidad esto me aburría. Yo veía los que estaban en el segundo ciclo, que ya estaban con clientas, entonces le dije a la profesora: “yo quiero ponerme ya a peinar con los clientes y a cortar el pelo…” y me decía: “bueno, es que eres muy osado, es que no puedes todavía” y me acuerdo que había una señora que me estaba escuchando, una señora muy mayor y me dijo: “oye, yo la semana que viene, quiero que me peines tú” y efectivamente a la semana siguiente, la señora llegó y yo ya estaba preparado, como si fuera un profesional, como si llevara en la peluquería años. Me puse a peinar a la señora, la señora quedó encantada, que dijo: “Yo quiero que me peines todos los viernes”, luego se corrió la voz.

BP: ¿Cuándo llega el momento de abrir tu primer salón?

MM: Terminé la academia, yo seguía combinándolo con hostelería. Empecé peinando a amigos, a compañeros, luego trabajaba en las cafeterías de un hospital y también se corría la voz y cortaba y peinaba también a las enfermeras. Luego llegó un momento en el cual tenía cada vez más trabajo y al final me tuve que decidir o la hostelería o la peluquería, y al final con 19, casi 20 años, fue cuando abrí mi primer salón.

Lo abrí de una forma muy humilde porque no podía de otra forma y en el salón de casa, donde vivíamos, en un cuarto piso, mi madre me dice: “Mira por qué no quitamos este salón de casa y montas aquí la peluquería” y así lo hice. Una peluquería de 16 metros, con dos tocadores, ¡eso si, monísima eh!, porque yo ya la puse, vamos, como una peluquería de la quinta avenida de New York.

BP: ¿Cuál ha sido tu premio más importante?

MM: A los dos meses de abrir el local me presenté a un premio que había, contactaron conmigo de Revlon Profesional, era un premio a nivel nacional en España y yo me presenté. Para mí era algo novedoso, estamos hablando del año 91, yo nunca me había presentado a nada y con tan buena suerte que voy y gano, gané un premio de 6.000 € era un millón de pesetas, que me vinieron muy bien abriendo la peluquería, para mí aquello fue lo más. 

No siempre sale lo que tú te esperas porque al final tú estás trabajando con cabello y el cabello tiene unas limitaciones.

BP: ¿Cómo te enfrentas este año en los Premios Fígaro?

MM: Yo te voy a decir la verdad, no voy a ser hipócrita y no te voy a decir: “Lo importante es participar, lo importante es estar ahí, NO”, cuando arriesgas tanto como yo, te gastas tantísimo dinero e inviertes tantísimo en crear una colección, quieres ganar, está claro. Es cierto que cada año es muchísimo más difícil, este año yo en concreto en las categorías en las que estoy nominado, estoy con gente muy buena, gente como es Rafael Bueno, que está nominado en Peluquería de Vanguardia, también conmigo. Él está con una colección, yo estoy con 2, luego en Peluquero Español del Año, estoy con José Boix, estoy con Carlos Valiente. De hecho los 3 estamos nominados, los 3 ya hemos ganado Peluquero Español del Año. Pues es un reto, pero ¿por qué no puedo volver a ganar yo peluquero español del año o volver a ganar vanguardia? ¡Pues claro que sí!

BP: ¿Por qué te gusta tanto la peluquería de vanguardia?

MM: La peluquería de vanguardia o peluquería creativa a mí me encanta, porque es otro tipo de peluquería que no haces normalmente en el salón. No es que la peluquería comercial no me guste, claro que me gusta, pero es que la hago todos los días. 

Siempre termino dándole un toque editorial, porque al final es lo que me hace salir un poco de mi zona de confort, me hace crear algo de la nada. La peluquería de vanguardia y es un tipo de peluquería que muchos compañeros creen que no tiene cabida en el mercado y creo que están equivocados porque de hecho tú la puedes ver en una película y la puedes ver en un anuncio. 

Recuerdo que una de mis profesoras, hoy en día es clienta, dice que se acuerda que cuando yo fui a apuntarme, le dije: “bueno, pues aunque sea solo para cortarle el pelo a mi madre y a mi hermana, pues voy a aprender”. Mira tú por dónde, hoy es mi modo de vida.

He tenido la suerte que el año pasado, una de mis colecciones de peluquería de vanguardia salió en una película. Una película que tuvo 5 premios, en el festival de Nueva York. Esta semana me han llamado para trabajar en otra película que se va a rodar en Alicante y bueno, es un tipo de peluquería que si tú la haces y se ve, al final siempre hay alguien que la demanda. Es un tipo de peluquería en donde yo me siento muy a gusto, me siento cómodo trabajando, sobre todo por eso, porque me deja crear y me deja hacer algo distinto a lo que hago normalmente en mis salones. Para mí, la vanguardia, sobre todo lo que tiene que tener, es belleza.

BP: ¿Qué te inspira al crear tus colecciones?

MM: A mí realmente me inspira todo, pero sobre todo la pintura. A mí me encanta viajar y cuando voy a algún viaje siempre me gusta, aparte de ir a pasártelo bien, buscar momentos para ir a un museo y a ver algo, sobre todo más cultural, más tipo pintura, escultura, pero me inspira en general todo. La naturaleza me inspira muchísimo, de hecho, he hecho colecciones inspiradas en el fondo marino, en la naturaleza.

BP: ¿Qué tienen de especial tus últimas colecciones?

MM: Las colecciones que he presentado para Fígaro, de las cuales soy finalista, las 3 tienen algo para mí muy importante. Una es una colección sobre unas modelos negras que van pintadas de amarillo, esa habla un poco sobre el racismo, cuenta una historia. Luego la de gaudilia está inspirada en La Sagrada Familia, en lo que hay dentro, en las formas que tiene. Entonces yo siempre intento buscar una inspiración que me ayude a crear en cabello ese tipo de formas, de texturas, de relieves, de color para esa colección. 

No siempre sale lo que tú te esperas porque al final tú estás trabajando con cabello y el cabello tiene unas limitaciones. Muchas veces te sorprendes de hasta dónde puedes llegar, y otras veces tienes que, incluso, cambiar un poco la idea, por eso yo hago muchísimas pruebas antes de llegar a hacer la colección, pues probando, veo qué puedo conseguir y hasta dónde puedo llegar.

BP: ¿A quién dedicarás los premios Fígaro, en caso de ganarlos?

MM: Vamos a suponer que gano los 3 premios, ¿vale? Pues uno de los premios lo dedicaría sobre todo a todas las empresas de comunicación, a todas las personas que estáis dando visibilidad a nuestra profesión. Creo que es una forma de reconocer a todas las empresas y plataformas que al final nos estáis ayudando de una forma directa o indirecta a que nuestra firma sea conocida en todo el mundo.

Otro de los premios, si tuviese la gran suerte de ganarlo, se lo dedicaría, sobre todo, a dos compañeros muy importantes en mi vida. Una es una gran amiga y compañera que quiero con locura porque siempre está ahí, somos como uña y carne que es Raquel Saiz, es todo bondad y todo corazón.

El otro es para un compañero, que está pasando por una situación de salud muy mala, es mi gran amigo Gonzalo Zarauza. Se lo dedicaría porque aparte que es un compañero que conozco desde hace más de 30 años, hemos trabajado juntos, hacemos colecciones juntos, hemos viajado juntos. De hecho, creo que haría que las mil personas que estén viendo los premios Fígaro se levantasen de la silla para mandarle un aplauso tan grande, que le llegase a San Sebastián para darle fuerzas; para decirle que va a salir, y que todos estamos esperándole con los brazos abiertos. Porque de verdad que es una persona única, no solo dentro de la profesión, como profesional, también como persona y como amigo. Y si ganase un solo premio lo dedicaría a los tres: empresas de comunicación y a mis dos grandes amigos.

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