Los efectos de la menopausia en el cabello

El cabello tiende a volverse más débil, seco o quebradizo en esta etapa de la vida de las mujeres y se produce una pérdida de grosor en el mismo, aunque suele ser un proceso reversible. Practicar deporte con regularidad o llevar una dieta sana y equilibrada serán factores clave a la hora de mitigar los efectos de la menopausia.

La alopecia femenina afecta hasta a un 30% de las mujeres durante algún momento de su vida, y uno de los principales motivos que la provocan son las alteraciones hormonales que se producen en algunas etapas como la menopausia. La caída del pelo entre la población femenina se agrava durante esta fase, que suele darse entre los 45 y los 55 años.

La principal causa que explica el aumento de la pérdida del cabello durante la menopausia es el descenso progresivo que se produce de los estrógenos y progesterona, las hormonas femeninas por excelencia. Esto produce una descompensación frente a los niveles de testosterona, haciendo que prevalezca la acción de ésta última sobre los folículos y su ciclo vital, conllevando que el pelo se vuelva más fino y se caiga con más facilidad; aunque no afecta a todas las mujeres por igual”, explica el doctor Francisco Pilo de la clínica Hospital Capilar.

Los síntomas de la caída del cabello durante la menopausia

Así, este déficit de estrógenos provoca una serie de síntomas en el cabello que se traducen en una caída más exacerbada. A esto hay que sumar a la menor velocidad de crecimiento que se experimenta durante esta época. Además se produce una pérdida de grosor capilar, la existencia de un pelo más débil, seco y quebradizo y con falta de brillo, o incluso un cambio de textura. A lo que obviamente se debe añadir las canas.

Unas alteraciones que, además, muchas mujeres comienzan a sufrir  en la pre-menopausia. Sin embargo, suele provocar la aparición de zonas algo despobladas, partes en las que el cabello clarea, o una mayor presencia de las entradas y no una alopecia total.

Síntomas que aparecen durante la menopausia o antes (en la llamada pre-menopausia)
  • Déficit de estrógenos y progesterona, las hormonas femeninas
  • Menor velocidad del crecimiento del pelo
  • Pérdida del grosor capilar
  • Cabello más débil, seco y quebradizo, falto de brillo, cambio de textura
  • Más entradas, partes algo despobladas donde el cabello clarea

¿Qué favorece la caída del cabello en la menopausia?

Además del factor hormonal, existen otras causas externas que influyen en la pérdida de densidad del cabello en este ciclo, como la pérdida natural del pelo que viene dado por el envejecimiento, la herencia genética, el aumento de los niveles de estrés, cambios negativos en la alimentación, el abuso de tintes, secadores, planchas o de productos capilares inadecuados, la disminución de la actividad física o deportiva, la aparición de otras enfermedades asociadas a la edad, o determinadas alteraciones hormonales frecuentes como los trastornos de tiroides.

Factores agravantes en la caída del cabello en la menopausia
  • Envejecimiento
  • Herencia genética
  • Niveles elevados de estrés
  • Cambios negativos en la alimentación
  • Abuso productos capilares inadecuados y uso inapropiado de las herramientas de calor (secadores, planchas…)
  • Poca actividad física o deporte
  • Otras enfermedades asociadas a la edad
  • Otras alteraciones hormonales como los trastornos de tiroides

Cómo se puede prevenir la caída del cabello en la menopausia

Aunque es imposible evitar pasar por este proceso biológico, sí se pueden prevenir sus efectos mediante la práctica de deporte asidua, que favorecerá el riego sanguíneo y ayudará a que el cabello crezca con más fuerza. Otro factor importante es llevar una alimentación sana y equilibrada, evitando, en la medida de lo posible, el exceso de alimentos como las grasas y los ultraprocesados o el consumo de azúcares y fomentando la ingesta de nutrientes como la vitamina A o C.

A este respecto, el doctor Pilo señala que “existen una gran variedad de alimentos que facilitan una adecuada nutrición del folículo piloso, entre los que se encuentran los cereales integrales, frutas y verduras, el aceite de oliva, té verde, pescados como el salmón o el atún, o frutos secos como nueces o almendras.

La vitamina C, por su parte, actúa como antioxidante y protege contra daños en la estructura de las proteínas del cabello, mientras que la vitamina A es fundamental a la hora de hidratarlo y evitar que se vuelva quebradizo, ya que hace aumentar la velocidad de regeneración celular. Por ello, la deficiencia de esta vitamina puede impedirnos mantener un cabello sano durante este período”.

Qué podemos hacer para prevenir la caída del cabello en la menopausia
  • Práctica de deporte o actividad física habitual
  • Alimentación sana y equilibrada
  • Evitar ultra procesados y excesos de grasas y azúcares
  • Fomentar la ingesta de  alimentos ricos en  vitamina A y C

Acudir a un especialista

Es importante recalcar que la alopecia asociada a la menopausia es un proceso reversible, como ocurre con casi todas las patologías que afectan a nuestro cabello. Es recomendable acudir a un médico especialista que realice una correcta valoración, para ello encargará una analítica a fin de descartar otras causas que puedan estar detrás de esta caída del cabello. Saber cuál es la causa es un factor fundamental para solucionar este problema.

“Una vez que se descarten otras patologías subyacentes de la alopecia femenina, podremos disponer de diversos tratamientos que se valorarán de forma individualizada en función de cada paciente.

Entre los que destacan se encuentra el Minoxidil, que es el tratamiento médico por excelencia para este tipo de caídas junto al Finasteride, así como la mesoterapia capilar, el láser capilar y la radiofrecuencia o incluso el injerto capilar, un tratamiento cada vez más solicitado entre las mujeres”, subraya el especialista de Hospital Capilar, Dr. Pilo.

Información: Hospital Capilar

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